Infantes invaden el Centro Cultural Quinta Grijalva para festejar el Día de Reyes
- Revista Más Líderes
- 6 ene
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Los Reyes Magos llegaron cargados de regalos, diversión y aprendizaje, con telescopios, animales curiosos e instrumentos científicos que despertaron la imaginación infantil.

Los Reyes Magos llegaron al Centro Cultural Quinta Grijalva cargados de telescopios, arácnidos peludos y un sinfín de instrumentos científicos, convirtiendo este 6 de enero en una celebración infantil donde la diversión y el aprendizaje caminaron de la mano. A unos metros de un brincolín, donde una docena de niños no dejaba de saltar y gritar bajo la sombra de los árboles, una abuela, apoyada en el hombro de su nieto, escuchaba atenta la explicación de Alejandro, integrante del Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Tabasco. Con un mapa estelar en las manos, invitaba a su pequeño público a localizar el cinturón del guerrero celeste Orión.
Tras unos segundos de vacilación y miradas cómplices entre el niño y la anciana, el pequeño señaló con el dedo tres puntos alineados en la parte superior del mapa. —En efecto —explicó el joven—, ese es el cinturón de Orión, formado por tres estrellas juntas; por eso también se les conoce como los Tres Reyes Magos.
La boca del niño se abrió de asombro. Doña Patricia sonrió y admitió que este Día de Reyes, celebrado en lo que fuera la residencia oficial de los mandatarios tabasqueños, había sido inolvidable, no sólo para su nieto, sino también para ella.
“A mí apenas si me trajeron algo los Reyes Magos cuando era niña; quizá una muñeca dura como bolillo o un jueguito de té, pero nada como esto”, comentó mientras observaba los stands repletos de instructores rodeados de niñas y niños curiosos. “Para ellos, que son el futuro, me parece excelente que el Gobierno los consienta de esta manera”.
Los jardines y la alameda se llenaron de risas y carreras, formando un zumbido constante que bien podría describirse como alegría en estado puro. Tal fue la algarabía que vendedores de esquites, algodones de azúcar, raspados y figuras de espuma se congregaron en la entrada del recinto, atraídos por la multitud.
Apenas llegó, Sofía quedó cautivada por uno de los primeros módulos: el instalado por la Fiscalía General del Estado de Tabasco. Vestida con una bata blanca, buscaba huellas dactilares con una brocha sobre una camioneta, mientras su padre la observaba a unos metros con evidente orgullo.
“Es la primera vez que traemos a Sofía a una celebración organizada por el Gobierno del Estado, y nos parece muy especial. Además de divertirse, está aprendiendo; incluso puede descubrir a qué quiere dedicarse cuando sea grande”, compartió. “Ya hizo todo un plan: quiere ir al taller de lengua yokot’an, luego al de burbujas, después al inflable y al tiro al blanco. Está feliz. Es un gran acierto abrir este espacio para festejar a los niños”.
Otro de los puntos más concurridos fue el módulo “Los bichos de mi patio”, donde Carlos explicaba a los pequeños que no todos los reptiles y arácnidos son peligrosos. Mientras respondía preguntas sobre serpientes coralillo, sacó de una caja una tarántula y la colocó en la mano de un voluntario valiente, ante la mirada asombrada del público infantil.
“El piquete de este bicho apenas se siente, como el de una abeja”, explicó, antes de lanzar una frase que los niños comprendieron a la perfección: “Es más fácil que te muerda un perro a que te pique uno de estos hermosos bichitos, que además ayudan a eliminar ratones”.
Entre rifas, talleres y juegos, un abuelo proveniente de la colonia Indeco destacó la convivencia generada entre los pequeños.
“Está muy bonito, la verdad. Los niños conviven, socializan y aprenden. Es un Día de Reyes tradicional, pero lleno de diversión y conocimiento. Gracias al Gobierno por celebrar así a los niños este 6 de enero”, concluyó.























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